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  • Melody Carbonell Molina

Núria Roldós

Actualizado: ago 4

Comenzamos nuestro Ciclo de Mujeres Cineastas online con una gran mujer y una profesional con más de quince años de trabajo a su espalda: Núria Roldós. Nuestra charla se realizó a través de Zoom el pasado 9 de mayo.


En la conferencia, Núria resolvió todas nuestras dudas y curiosidades frente a una pantalla, lo que resultó ser un reto para ella. La entrevista duró más de una hora, pero os traemos un resumen para todas aquellas personas que quieran conocer su trabajo o qué significa ser una directora de fotografía.


1. Eres la primera directora de fotografía en España. Nos gustaría saber más de ti para comprender cómo comenzaste a desarrollar tu trabajo en ese campo concreto.

Lo cierto es que empiezo en esto un poco de casualidad. Tenía diecinueve años y una furgoneta cuando un conocido del barrio, que era productor, me ofrece estar un mes con él en un rodaje. Llevaba entonces la furgoneta de cámara con todo el material. Me encontraba en un momento en el que buscaba mi camino. En ese momento, estaba estudiando música en el conservatorio y estar trabajando tan de cerca con el equipo de cámara marcó mis inicios, ya que siempre me ha gustado el trabajo de lo físico. Por ello, intenté ayudar en todo lo que podía haciendo un poco de meritoriaje. No era consciente, pero en realidad la fotografía siempre había estado presente en mi vida dentro de mi propia casa, pues mi padre trabajaba en una empresa de material fotográfico: la caja negra. Luego reaccioné y pensé que era lógico que hubiese seguido por ahí.

Pasé a ser auxiliar de cámara, teniendo acceso a rodajes de películas de bajo presupuesto. Cuando comencé, dejé la furgoneta porque me interesaba meterme de lleno en aquello. En ese momento, no había mujeres en Barcelona haciendo lo que yo hacía, pero no fui muy consciente. Eso tuvo la doble cara de que enseguida se supo de mi existencia y así fue como empecé también a trabajar como foquista, operadora de cámara… y ya llegué al trabajo de directora de fotografía como de una manera natural. Aprender mucho y, sobre todo, lanzarte es importante y, al final, todo lo que has ido aprendiendo sale solo.


2. ¿Has notado que haya actualmente menos reticencia a que trabajen mujeres en este campo respecto a cuando empezaste? ¿Notaste algún tipo de discriminación en tus comienzos?

Más bien lo que ocurría es que al principio había mucho control y mucha observación de lo que era capaz de hacer bien o no, hasta que, por ejemplo, el mejor foquista de Barcelona siempre recurre a ti y entonces ya no hay dudas, puedes hacerlo y sigues con tu trabajo. Sí que existe discriminación pero a veces no lo sabes. No puedes saber si lo mismo has estado en alguna oficina de producción y se te ha descartado solo por ser mujer. Yo sí veo hoy en día más aceptado el trabajo de las mujeres, pero la verdadera problemática es quizás que nos lleguen proyectos grandes y con importancia, ya que así es como aprendes, pues el rodar te da la experiencia.


3. De los largometrajes que has hecho, tres de ellos son con mujeres al igual que el documental de Cartas a María, ¿por qué crees que has trabajado con tantas mujeres?

No es algo buscado, he trabajado igual de bien con hombres que con mujeres. El gol final para mí es que el género no importe. Estamos en un momento en que hay que reivindicar la discriminación positiva porque es un momento importante para asentar la normalidad. Yo he trabajado normalmente con hombres en los equipos de cámara, pero era una más, también creo que por mi actitud. Creo, sin embargo, que las mujeres partimos de un sitio distintos y nos entendemos de una manera diferente. Pero, por ejemplo, hay un director irlandés con el que me entiendo con solo mirarnos y creo que esta sintonía la encuentras en cualquier género. En el caso del documental de Maite, al principio no nos conocíamos. Su proyecto sale del Máster de documental de la Universidad de Pompeu Fabra y este es su proyecto final, el cual recibió una subvención inmediata. Su productor es aquel mismo del que hablé al principio, con el que comencé, y me recomendó. Me entendí bien con Maite desde el primer momento. Con Maria Ripoll también he compartido muchos rodajes y, al final, cuando apareció la oportunidad de Vivir dos veces fue porque la productora buscaba una directora de fotografía y fue perfecto porque María y yo ya nos conocíamos. A veces, ha sido simple casualidad trabajar con ellas, que una cosa te lleve a la otra.


4. ¿Qué podrías contarnos sobre tu experiencia de grabar en varios países y en varios idiomas distintos?

El cine es un lenguaje universal. Al final, te manejas y te entiendes aunque ni hables el idioma. Si eres profesional y sabes hacer tu trabajo es todo más fácil. En Irlanda conocí a una pequeña productora y fue más fácil meterme y comenzar con el documental histórico. Allí conocí a un director con el que grabé varias veces. Después vino el de Argelia; era una directora también y para ella quizás era importante que fuera una mujer para tener ese tipo de apoyo. Es difícil decir esto porque puede ser malinterpretado.


5. Quizás es la experiencia común de lo difícil que es el camino para nosotras lo que nos puede unir en ese entendimiento. El entender los obstáculos de la otra porque también son los míos.

Es muy importante el creer en una misma y el trabajar al final te da la seguridad de saber que puedes hacer algo y es cierto que, por ejemplo, en Argelia nos miraban raro, porque a veces es difícil ordenar a un hombre que apague o encienda una luz. Recibir estas órdenes no es lo más le apetece hacer… no era muy bien recibido. Intento comprender a todxs y no ser jefa de nadie, sino hacer un trabajo conjunto y preguntar siempre opiniones para evitar la falta de diálogo y llegar juntos a una conclusión.


6. ¿Cómo te preparadas para los rodajes? ¿Cómo es el antes, el durante y el después de un rodaje para una directora de fotografía?

Primero leo el guion y así veo qué me emociona de una secuencia o la historia en general… Después, en la segunda lectura me centro en si es de día o de noche y demás aspecto. En Cartas a María, por ejemplo, Maite me contó un poco qué quería mostrar, puesto que eran todo incógnitas. Así que primero fuimos a ver los sitios en los que se iba a desarrollar, luego hicimos el plan de rodaje, qué cámaras íbamos a utilizar… Pensamos que estaría bien que fuera un equipo pequeño para ser ágiles a la hora de hacer cambios. Esto importa sobre todo en los documentales, puesto que si un personaje te cuenta algo que no sabías, quizás al día siguiente hay que meter cosas nuevas o entrevistar a personas que antes no parecían tan importantes. Ir a los lugares es muy inspirador. En Toulouse, por ejemplo, estuvimos en la estación al menos dos horas para ver cómo pasaba la gente, cómo se movía, cómo era la luz… Buscábamos la emoción a través de las imágenes. Es más difícil en los documentales controlar todo lo que vas a hacer. En las otras películas recolectas imágenes que te gusten o te transporten y te haces como una biblia de cosas visuales que crees que te van a ayudar. Tienes que entender lo que tiene en la cabeza la directora y la única manera es enseñando secuencias de otras películas o fotografías...


7. ¿Cuáles son, por lo tanto, tus fuentes de inspiración?

Películas, imágenes, fotos… La fotografía fija a veces capta más emociones y te ayuda. A veces, la música también. Pero básicamente somos personas de imágenes y buscas en otros directores lo que quieres transmitir. Muchas veces es el tono de una película o una sola secuencia. El director de arte o vestuario también comparten contigo su imaginario y así coge todo una misma vía y la directora es la que tiene la última palabra pero es evidente que es importante transmitir.


8. ¿A qué te refieres cuando dices que “menos es más”?

Recuerdo que tengo este lema desde un caso concreto en Irlanda que recuerdo muy bien. Había en la película una discusión entre el protagonista y su madre y el actor se movía mucho actuando. Había muy poca luz en esa secuencia y hubo un momento en el que le dije al actor: “Less is more”. Este lo entendió perfectamente y pasó a elegir en qué momento quería que le diera la luz y en qué momento quería ser una silueta. Yo lo que quise decir es que a veces simplemente con la quietud o el bajar la cabeza se hace mucho más que con mucho movimiento y que con la luz pasa lo mismo. Hay actores que no se fijan en esto y otros que sí lo ven y eso es un placer. Hay que fijarse mucho en cómo queda una escena, pues el director o la directora podría no darse cuenta en un momento dado y se estropearía el resultado.


9. ¿Trabajas o intentas trabajar siempre con un mismo equipo?

No siempre lo consigo. Es importante trabajar con la misma gente porque se establece una relación en la que te entiendes genial en un contexto de rodaje en el que no hay tiempo para cosas prácticas que deben estar ya solucionadas. Hay compañeros/as que trabajan más que yo y cuando los quiero buscar no están libres. Igualmente, creo ser buena mediadora y conseguir que la gente esté a gusto.


10. ¿Cómo ha sido tu paso de rodar en 35mm al digital?

Nos hemos tenido que reciclar. Yo he sido diez años foquista y anteriormente fui cinco años auxiliar de cámara, entonces mis primeros trabajos fueron en 35mm y es con lo que he aprendido. El pasar a digital ha sido reconvertirse pero yo pienso mucho en el negativo para el color, los contrastes… al final, yo sigo usando el fotómetro porque me da la relación que quiero y al final pues dejas al ayudante que controle la cámara y yo me ocupo de la fotografía y acepto sugerencias o menús que no había pensado y siempre hay una comunicación con el que realmente controla la máquina.


11. Ahora hay bastante postproducción, por lo tanto, suponemos que tienes más margen de posibilidades.

Aunque en el rodaje tú ya has rodado con una intención y lo que vas a ver es un poco lo que ya tenías previsto, ahora tienes un abanico más grande. Hay secuencias que cambian de intensidad cuando ya está montado u otras que cambian de orden… Una película es un ente vivo y claro, eso también cambia la percepción de la luz y en la corrección de color se pone todo en orden. Puede ser que grabes una secuencia en un tono cálido porque la sitúas en un momento del día y en la postproducción cambia de orden y pierde sentido ese tono. Se le puede sacar mucho jugo a la corrección y en realidad es el look final.


12. Cuéntanos cuál es tu formación y si podrías recomendarnos el camino a seguir de aquellas personas que quieran ser directoras de fotografía.

Yo me formé en el rodaje, empecé a trabajar de meritoria y auxiliar preguntando y leyendo, pero yo creo que ahora hay muy buenas escuelas que te dan una base que es lo que me ha faltado a mí a veces. Esta falta de base te hace sentir insegura, ya que tenía quizás un desorden de conceptos que no vas a e tener si te metes en una escuela de cine. Yo, si empezara otra vez, lo haría. Haría lo mismo que he hecho más eso. Porque es interesante esa base y formación, ya que estamos en un momento muy competitivo.


13. ¿Cuál es tu relación con las directoras? ¿Cómo te gusta que fluya esa relación?

Lo más importante es la preparación, leer todo el guion junto a ella y ver el lenguaje de cada escena. En "Vivir dos veces", por ejemplo, María tenía muy claro que quería poco movimiento de cámara y quería dejar a los actores que fueran los que se mueven. Yo me siento mejor en el rodaje, controlo más, la preparación la veo casi más importante aunque me cueste más, ya que si se prepara bien y ya has hablado de qué cámara se va a utilizar y las localizaciones están cerradas, está bien verlas juntas sin nadie más. Así vemos cómo le podemos sacar el máximo provecho y este trabajo ayuda mucho en el rodaje.


14. ¿Cómo te planteas cada escena? ¿Los objetivos a utilizar los eliges tú o los sugiere el director?

Cuando estás en la localización ya ves un poco cómo vas a poder iluminar según qué sitio. Me fijo en ciertos lugares e intento reproducirlos o veo cómo entra el sol en una casa en un momento… En un rodaje te tienes que inventar este ambiente porque no se puede mantener la luz natural. A partir de ahí, sabemos qué objetivo se necesita y siempre intentamos que el mundo real nos inspire. No tengo un guion técnico que me dan y que no se pueda cambiar, ya que los actores tienen días mejores y peores y a nosotros con la luz también nos pasa, porque hay días que no estamos tan inspirados y el trabajo previo siempre ayuda por muchos cambios que haya.


15. ¿Qué crees que es lo más difícil al realizar una escena?

Lo más difícil es siempre no adelantarse ni quedarse atrás. Sobre todo, en documentales. Reaccionar rápido es quizás lo más difícil. En la ficción pasa un poco lo mismo, ya que puede pasar que los actores reaccionen de forma diferente y hagan algo que no estaba previsto y tú debes estar ahí para seguirles sin dudar. Otro ejemplo es en "Cartas a María", que unos conocidos dela familia no querían hablar, pero nos encontramos al día siguiente con uno de ellos y Maite se puso a hablar con él y yo no supe muy bien si acercarme, no hacerlo, acompañarles… debemos adelantarnos a la situación, en general.


16. ¿Qué importancia tiene tu trabajo junto a la dirección de arte y al diseño de vestuario?

El vestuario es importantísimo, puesto que si la luz no cae en algún sitio no se ve. Debe caer en un decorado o vestuario acorde y el vestuario va con la onda de la película. Debe funcionar como una unión de departamentos que trabajan para un mismo fin. Hay unas pautas que marca la directora y cada departamento aporta lo suyo poniendo propuestas en común y hablando. Tú presentas un vestuario o un decorado y se van dando propuestas y opiniones para no chafarnos el trabajo los unos a los otros.


17. ¿Cuál ha sido de todas las escenas que has hecho tu favorita? ¿Qué sentiste la primera vez que viste tu primer largo?

"Vivir dos veces" es el trabajo del que más orgullosa me siento porque creo que va todo junto. Los actores, las historias y la fotografía que creo que les acompaña muy bien. Creo que es necesario que todo se compagine. Si una película es mala, la fotografía tampoco la puede salvar. Si sobresale por encima de la película o se queda corta, hace poco favor. Creo que esta película es redonda. Por otro lado, "Peacefire" fue una película bastante dura con pocos recursos y yo trabajaba mano a mano con el eléctrico y le tengo mucho cariño, al final se quedó una película con mucha fuerza.


Además, os dejamos unos vídeos que Núria Roldós grabó para AMMA.

Espero que os haya gustado y veros en la siguiente entrevista del Ciclo de Mujeres Cineastas.






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